martes, 25 de marzo de 2014

Te volví a ver, pero no creo que no haya más penas ni olvido...

He querido subir más fotos del verano y me ha dado lata la verdad... y no sé qué fotos elegir.
Este verano hice paseítos cortitos por el día en las cercanías, paseos menos cortos, pero siempre por el día, en la zona y un viajecito más lejos, al país de al lado.


No quiero poner cosas repetidas, pero inevitablemente lo haré... pucha, sorry.

El último día de Febrero partí a Buenos Aires. Nos alojamos en un hotel nada especial, barato y muy céntrico, cerca del Obelisco y donde todos los días había medialunas al desayuno (creo que en Argentina no hay lugar donde no tengan medialunas al desayuno) y con un ascensor con rejas de corredera que la mitad de las veces olvidábamos cerrar de nuevo dejando bloqueado el ascensor... uuh, uuh... nos deben haber odiado los recepcionistas, pero es que en Chile no hay casi ascensores de esos, todos se cierran solos... así que no tenemos el hábito de cerrar la puerta.


Nunca supe por qué era hotel boutique.

Fui por fin a conocer la librería El Ateneo, esa que está en la Avda. Santa Fe y que funciona en un antiguo teatro hermoso. Es bonita la idea de funcionar en un teatro, pero no entiendo cómo no lo usan para espectáculos... será que tienen el Teatro Colón y todo, pero, en fin, igual es chori poder recorrer la librería y sentarse en los palcos a leer.



Igual no me volví loca mirando libros, compré sólo uno y sí me quedé mucho rato en el subterráneo mirando la sección música donde habían CDs y DVDs.

 
 Paseando por la peatonal Florida, este pequeñito estaba fascinado mirando a los cantantes que eran un grupo de franceses.


Si uno va por Florida siempre tiene que entrar a ese mall tan bonito que es el Galerías Pacífico. Sacamos fotos en la entrada y nos fuimos sin mirar las tiendas eso sí.

Esta vez recorrimos el paseo Florida completito desde la Avenida de Mayo hasta la Plaza San Martín que es súper verde, pero no tiene pasto sino una especie de plantas verdes de hojas alargadas que parecen pasto de lejos.



    La arquitectura alrededor es bella.


 


 


Y este debe ser San Martín, pero no me acerqué a verificarlo... ñeee...

Y este es Torquato & Regina un cafecito muy monono donde tomamos té en la terraza porque adentro estaba reservado para un evento. Igual entré al baño a sapear y era hermoso por dentro.

 


De ahí nos fuimos a la Avda. 9 de Julio y nos devolvimos hacia el centro entonces llegamos hasta el famoso Teatro Colón.



Frente al Teatro Colón. Buenos Aires tiene tanta arquitectura bonita. Hay tanto edificio viejo e imponente, hay tanta historia ahí y se han mantenido súper bien.

Por recomendación de una amiga argentina tenía que volver a Guerrin donde tienen las mejores pizzas de Buenos Aires según ella y sí, son ricas!!


Los que atendían eran tan amables que al notar que no éramos de ahí nos ofrecieron pasar a mirar a la cocina cómo hacían las pizzas en un horno gigante a leña.
 
 Como que me volví loca fotografiando los murales que adornan los puestos de una Feria del Libro de la Avenida Santa Fe


    Mafalda y Quino no podían faltar

                                 Esto es saliendo de una estación de metro.
 
 
 El Domingo en la mañana nos fuimos caminando desde el hotel hacia el río y llegamos a Puerto Madero. El día estaba hermoso, muy soleado y caluroso.

Caminamos por toda la orilla y llegamos a San Telmo donde buscamos la famosa feria de los domingos. No recordaba que fueran tantas cuadras, pero eran como las 11:00 de la mañana y ya estaba llena de turistas. Esta es la esquina de la calle Chile (qué emoción ver el nombre fuera del país) con Defensa que es la calle de la feria. A la izquierda está la estatua de Mafalda sentada en un escaño y hay una fila enorme de gente para sacarse fotos con ella. Sin duda Mafalda supera en popularidad a Maradona, Gardel y cualquier otra celebridad trasandina y obvio que yo también me tomé una foto con ella.
    
 
    Cachureos varios


    Este auto no es una curiosidad, no está ahí como objeto especial, pero los turistas le toman fotos...

  Y no fue el único auto viejo que vimos en San Telmo. Este me recordó al auto del papá de Mafalda.
Allá si que les dan duro a los autos y no los desechan tan pronto. Bien me parece!

Al llegar al final de la feria, caminamos una cuadra y tomamos una micro para llegar a Caminito. Dato extra, para andar en micro y metro ahora ellos también usan un sistema de tarjeta BIP, pero harto más barato que acá.


 
 Creo que dimos una vuelta de no más de 10 minutos por las dos cuadras del barrio y volvimos en la micro al centro. Pasamos a ver la Casa Rosada (yo le porfiaba a mi amiga argentina alguna vez que el color más que rosado es terracota, pero bueno...)




La Plaza de Mayo donde había lienzos de protesta.

    La Catedral Metropolitana

    Y el Museo Histórico Nacional del Cabildo al cual no entramos.

Nuestro último día lo dedicamos entero a pasear por Palermo. Caminamos, caminamos y caminamos y mis pies se resistieron mucho... pero lo comido y lo caminado (porque no bailé) no me lo quita nadie jajaja.
Nos fuimos desde el Hotel a pie hasta la Avenida Santa Fe por la que caminamos muchas cuadras mirando las zapaterías (pero no compramos nada). Había mucha plataforma, muchos colores rojo, azul y verde y recién salían los zapatos otoñales en colores más tierra y burdeos, mucha tacha y puntas doradas y plateadas. Bonitos, pero no tan baratos. Al rato nos cansamos y tomamos una micro hasta Palermo. Caminamos hasta Palermo Hollywood y Palermo Soho, que yo encontré muy parecidos a nuestro Bellavista por la arquitectura, los restaurantes, cafés y bares y sí habían más tiendas chic y músicos callejeros.
 

Almorzamos en Oui Oui que fue el primer local de comida que vimos en medio de la nada, bajo los plátanos orientales y donde tenían gente en la calle esperando por mesa... mmm, eso es un buen signo nos dijimos y en verdad lo encontramos rico y no caro.


Yo pedí un menú de sopa más tarta de cebolla y ensalada con un jarro de limonada de un litro y todo 
 por $70, menos de $4000 chilenos. Las papas asadas con romero eran un extra.


Y quedamos con ganas de volver a tomar onces porque se veían ricas cosas dulces en la vitrina, pero nos entretuvimos más allá y no volvimos.

Encontramos una oficina donde vendían entradas para Lollapalooza que por primera vez se hará en Argentina este año.


    Y había un local donde vendían esta loza que usan en la casa de té Lavanda.

Y a la hora del té tomamos nuevamente limonada con algo dulce en el restaurante Felicidad


Y ese fue nuestro último día. El clima estuvo muy bueno. Lo mejor es que la temperatura era pareja casi todo el día, unos 23° muy agradables, así que no necesité chaqueta en toda mi estadía.

 
 
 
 
 
 

viernes, 21 de marzo de 2014

Más música chilena

Me causa risa el comercial que pasan en la radio donde una niña quiere comprar entradas para ver en el cine una película romántica y el vendedor le dice que le va dar entradas para "Batalla sangrienta" y ese otro en que unas niñas piden ensalada y el mozo les dice que le va a dar tallarines, algo así.
Suena gracioso, pero usan esa forma para ejemplificar lo que significa la ley que quiere obligar a las radios a programar un 20% de música chilena en sus parrillas. Las radios se niegan a tomar esta medida y dan como argumento que a uno no le pueden obligar a escuchar lo que no quiere y ahí no me causa risa porque siento que tergiversan el sentido de la ley con esa campaña. Dicen que preferirían que se fomentara la música y no que se imponga, pero ya vengo escuchando el cuento del fomento deasde hace mucho y no se hace nada concreto.

Al final la gente pide más música extranjera porque es lo que siempre se escucha más y está en oreja de todos, entonces yo encuentro que lo que propone la ley está bien y si bien al principio parecerá extraño y obligado, con el tiempo servirá para que busquen más artistas nuevos y les den espacio a los músicos chilenos que hay muchos y de calidad y si no se conocen, muchas veces es culpa de los medios.

No tengo absoulta certeza, pero creo que la queja tiene que ver con motivos económicos. Seguramente los sellos discográficos les dan más recursos a las radios por difundir a los artistas en los que ellos han invertido más lucas. Se supone que eso no debería hacerse, pero creo que se hace igual y es absolutamente injusto para nuestros artistas que no pueden competir con gigantes como Luis Miguel, Arjona, Chayanne, Ricki Martin y tantos más que mueven masas y yo particularmente siempre me pregunto cuando en ocasiones he tenido que escuchar obligadamente gran parte del día una radio X,  cómo hay ciertos artistas que son son tocados 4 ó 5 veces en un lapso de unas cuantas horas no más y no creo que sea porque la gente llama o escribe pidiéndolos.

Entiendo que hay radios tienen una parrilla donde no es fácil incluir a chilenos, pero ahí está el ingenio para encontrar dentro de todos los estilos a algún chileno que tocar porque estoy segura que del estilo que sea hay solistas y grupos en Chile y de calidad.

En Brasil cuesta mucho para un músico extranjero entrar al mercado porque la música local es muy fuerte y eso se debe a las leyes en ese país han favorecido a la música nacional. No creo que nosotros lleguemos a ese extremo, pero creo que un poco más de música chilena en el "inconciente colectivo" no nos haría mal.

viernes, 14 de marzo de 2014

Marzo


Comienza otro año en este lado del mundo. Es que Enero y Febrero no cuentan, es verano y aunque uno no esté de vacaciones, como la mayoría sí lo está, todo se posterga para ahora, para Marzo. Así que estamos comenzando el año y a mí este mes me provoca una nostalgia tremenda. Nostalgia del verano y los días de relax, de días bonitos y paseos, ropa liviana, de estar con la familia. De comer cosas que se comen en verano no más como sandía y frambuesas frescas y humitas de la mamá.

Otra nostalgia fuerte es de la época del colegio, sobre todo cuando Marzo era significado de reencontrarse con amigas, de comprar uniforme y útiles para el nuevo año escolar, de tardes aún soleadas tomando once en el patio y de llegar a ver el estreno de la teleserie de turno. No tanta nostalgia de la U con sus años estresantes, llenos de temores académicos, siempre con la duda de si me la podría ese año, siempre pensando que el año que se venía era más difícil que el anterior.

No siento nostalgia de comprar útiles a mis hijos y esas jornadas eternas marcando lápices y forrando cuadernos y libros y menos de levantarme al alba para despertarlos para ir al colegio y preparar las colaciones. No, qué bueno que se acabó todo eso, pero la nostalgia de tenerlos en casa es fuerte. Más las otras pérdidas que se han ido sumando hace que se sienta un vacío grande en la casa y no sólo en la casa. No puedo sentirme 100% alegre aunque lo intente.

Además hay tanta incertidumbre en este comienzo de año por lo que viene. Hay tantas cosas que no dependen de mí, que no puedo anticipar cómo se va a desarrollar todo y esa inestabilidad futura me tiene en el aire, sin bases firmes donde apoyarme.

Tampoco ayuda el volver del calor de Santiago, donde todavía el sol calienta bastante, a un invierno en ciernes donde ya se terminaron de un día para otro los días lindos y de frentón ya hay que usar botas, chaqueta y hoy por primera vez sacar una bufanda de lana porque el pañuelo ya no era suficiente.

 
Yo sé que después se me pasa, aunque este año es especialmente fuerte la nostalgia. Hay que seguir dándole no más, así que a tirar pa'arriba, no queda otra ;)

lunes, 24 de febrero de 2014

Errores que cometo cuando busco ropa

Cuando miro ropa suelo tener actitudes de cabra chica y ya van muchos años en que mi mamá no me compra la ropa, pero sigo cometiendo los mismos errores de siempre.

1.- Me voy derecho a lo más llamativo, colorinche, con brillos, dorados, plateados, pedrería, lentejuelas, flores...



 
 
 Me gustan estas cosas, las encuentro bonitas, pero sé que no me las pondría jamás, para salir por lo menos.

2.- Elegir lo que en el colgador tiene bonita forma.


Generalmente lo que en el colgador se ve armónico, estilizado y encantador no pasa la prueba del probador. O no me entra o me queda apretado o resalta los defectos. Y lo que es de mi talla en el colgador no se ve tan bonito jajaja.

3.- Ignorar las prendas de un solo color. Me llaman la atención los estampados y después me encuentro con muchas prendas que no puedo combinar.

 

En este caso no se ve tan mal flores y escocés, pero no sé si haría esa combinación en mi vida diaria en realidad.

4.- No tomar nota de qué tipo de prendas son más sentadoras aunque en la vitrina no me llamen la atención.

Muchas veces me ha pasado que de casualidad me pruebo algo que originalmente no encontré bonito y después al verlo puesto descubro que se ve re bien. Me ha pasado con vestidos, poleras, zapatos, con todo en realidad.
 
5.-Irme derecho a lo que tiene descuento. Mientras más tiempo lleva algo en oferta menos variedad y tallas quedan. A veces está tan buena la oferta que me ha pasado encontrarme comprando tallas más grandes para después ajustar en la casa o con fallas que después arreglaré. Aún tengo cosas guardadas a la espera del bendito arreglo :(
 
 
 
6.- Siempre, pero siempre, siempre me pasa que me compro los jeans de una talla que según yo están justos y después se ponen bolsudos... aunque sean muy apretaditos al probármelos y que los sienta casi chicos, ya antes de un mes los siento sueltos de atrás. Uno los lava y se apretan, pero al rato de usarlos ya están sueltos de nuevo... cómo lo hacen esas mujeres a las que los jeans siempre les quedan ajustados?
 

 
 Por lo menos me quedo más tranquila pensando que los jeans muuuuy apretados hacen mal...
 
 
 







jueves, 20 de febrero de 2014

Fue largo el camino


Y llueve...
 


 
Después de un día de lluvia se apaga para siempre su débil llama y al otro día sale el sol. Va a llegar otro invierno, pero sólo para nosotros. Encenderemos el fuego para calentar nuestros huesos y recordaremos su risa y sus días buenos.
No te preocupes, nos vamos a reunir en un tiempo más y ella también estará y se acordará de esos muchos años.  
 
 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Lavanda Casa de Té

Hace un buen tiempo que tenía pendiente una entrada con fotos que fui postergando y postergando porque no tenía tiempo de pasar las fotos de diferentes fuentes al computador. Yo antes ya había escrito sobre la Lavanda Casa de Té, pero creo que nunca había tomado muchas fotos. Ahora por fin logre pasar unas al PC que estaba guardando desde Diciembre y aprovecho de subirlas después de mi primera visita a la Lavanda este año ahora en Febrero. La Maca andaba en el sur, muy cerca y me contaba que no había podido ir a este lugar porque es complicado llegar si uno anda a pie así que le ofrecí llevarla porque estando acá es un pecado no pasar a conocer este Salón de té.
En la página ellos piden que por favor uno no tome fotos dentro, una piolita por ahí siempre se puede si la cosa yo creo que ellos quieren evitar es que cada visitante transforme la ocasión en una sesión de fotos que incomode a los otros clientes.
Fuera no hay ninguna restricción, no se nota?

Cuando uno llega se encuentra con esto que era un antiguo taller del papá de la dueña, refaccionado y acondicionado para transformarlo en lo que es hoy.



Por detrás del salón de té hay un campo de lavanda que en Diciembre estaba en flor. El salón hace un tiempo fue ampliado por este sector y en Diciembre estaban aún terminando una terraza techada donde ubicar mesas al aire libre.

Por dentro las mesas y sillas en blanco hermosamente decoradas con vajilla de porcelana y copas, además de detalles como manteles y flores en colores pastel.


La vedette es claramente la carta de tés de diferente tipo y color con distintas especias servidos en lindas teteras de porcelana y lo novedoso es la limonada con lavanda que sirven por cortesía de la casa. Esta era de color rosado porque en esa época estaba hecha con flores de lavanda que le daban ese color.


                  La repostería siempre es fina y de cuidado aspecto y presentación.






 
 


Aaaaaaahhh!! la lavanda... creo que no me canso de mirarla, olerla y tomarle fotos.

 Al fondo el Lago Llanquihue







                                        
          Esa vez había un par de perritos bien amistosos.

 


 
            
Y más lavanda... Esa vez había mucha flor, pero ahora en Febrero ya quedaban poca, dando paso a las semillas que tienen un aroma mucho más intenso. Al estar afuera se podía sentir los beneficios de respirar ese olor que claramente es muy relajante.






Esta imagen es de ahora en Febrero. La terraza que estaban terminando en Diciembre ya está lista, pintada de blanco. Las lavandas listas para la cosecha.
 
                En el lugar ofrecen arriendo de bicicletas y cabalgatas por el campo.


Los cerezos estaban cargados de cerezas chiquititas, pero acá claramente las frutas no eran las protagonistas.
 
Sorry por repetir tantas fotos de lavanda...