Hay cosas que uno fotografía en los viajes que después no entran en la primera selección de las más interesantes o bonitas, pero que son curiosas y vale la pena comentarlas, como estas que muestro ahora.
Esta es una reproducción de la banca donde se sentaba Forrest Gump en la película. Está su maleta, la caja de bombones y sus zapatillas. La placa dice "I'm Forrest, Forrest Gump. People call me Forrest Gump" Y está a la entrada de un restaurante y tienda de souvenirs en el muelle de Santa Mónica, donde la especialidad son los camarones.
Lo raro es que una vez tenían ciruelas chilenas en el mismo supermercado.
Pero lejos la sección que más me gustó de ese supermercado era la de librería, donde tenían cosas muy bonitas y tentadoras.
Aunque compré una poquita cosa de lápices y papelería ahí, me aguanté hasta ir a otra tienda que era el paraíso para buscar insumos del rubro llamada Blick, que es tipo supermercado.
Tenían muchos pasillos con todo lo imaginable para dibujar, pintar y manualidades en general. Tomé más fotos, pero salieron oscuras.
Otra cosa que siempre fotografío en cualquier parte donde vea uno, son los murales callejeros y no callejeros. Admiro lo que logran hermoseando una pared lisa.
Esto era dentro de un museo, pero todo era pintado, hasta las columnas.
Las calles del Chinatown en LA tenían estos dragones pintados en todos los cruces de peatones.
Otra del mural del Little Italy en San Francisco que mostré en un post anterior.
Paredes de una escuela. Mujeres admirables.
Escalera en el acceso al Golden Gate.
Una de las tantas imágenes de Marilyn en Hollywood.
Se logra apreciar el tamaño de las butacas del cine? En LA, este cine es más para ir a dormir que a ver la película... Cada butaca tenía su control lateral para reclinarla completamente y estirar los pies. Había gente que se sacaba los zapatos también. El problema es que yo a veces me quedo dormida en algunas partes de ciertas películas y si estoy en uno de estos asientos con mayor razón me voy a quedar dormida creo.
Por fin supe cómo se llamaba esa planta de hojas verdes que hay en todos lados y a la que yo le chupaba el néctar de sus flores cuando era chica. Se llama Acanto y es esa hoja la que usaban para adornar columnas en la antigua Grecia.
Pata de Mercurio - Hermes
El ya archimostrado por mí edificio Transamerica Pyramid mirado desde abajo. No es que me gustara tanto, pero digamos que me salía hasta en la sopa... jajaja.
Y por lo menos ya subí unas cuantas fotos de las más de 600 que tomé...

























