jueves, 5 de febrero de 2015

El primer Teddy bear

Haciendo limpieza de closets en mi casa di con una colección de ositos viejos que yo miraba bien a huevo, por viejos, roñosos y fomes. Eran de mi marido cuando era peque, aunque parece que eran más viejos aún, Sólo sé que su querida madre hablaba con tanto respeto de esos osos que nunca me atreví a decirle que eran feos, ásperos y duros. Nada como uno piensa que debería ser un peluche, suavecito, blando y abrazable. 


Tanto color le ponía que picó mi curiosidad y tuve que buscar sobre ellos y en verdad resulta que estos osos no eran tan rascas.  Efectivamente, unos aún tenían su sello de autenticidad en la oreja, el llamado "Knopf im Ohr" o botón en la oreja, que es un broche con la etiqueta de la marca Steiff. 


Y la historia del nacimiento de los primeros Teddy bear se remontan a fines del siglo XIX. Su creadora fue Margaret Steiff que vivía en un pueblito cerca de Stuttgart, Alemania, cuya principal actividad económica era el comercio textil.  Ella se dedicó a la costura por estar postrada como consecuencia de una temprana poliomielitis, ya que no quería ser una carga para su familia. 
 Empezó haciendo animales de fieltro, pero después se asoció con sus sobrinos y comenzó a crear otros animales, llegando al primer oso que fue hecho a partir del boceto que hizo su sobrino Richard después de ir al zoológico a observar los animales. Después de perfeccionar el diseño fabricando el oso en felpa y con miembros articulados, participaron en una feria de Juguetes en Leipzig, donde los vio un importador que fue desde Nueva York y les compró todo el stock para llevarlos a EEUU, donde fueron un éxito. 

Por esos años el presidente de EEUU era Theodore Roosevelt y coincidiendo con el éxito de venta de los osos en ese país, ocurrió un incidente donde el presidente se negó a dispararle a un oso durante una cacería, por lo que empezaron a llamar a los osos con el apodo del presidente: Teddy y es así como hasta el día de hoy se les llama Teddy bear a los osos de peluche en todo el mundo. 

Las ventas de los osos se elevaron por las nubes llegando a una producción de más de un millón el año 1907, todo un récord para la época y han seguido vendiéndose hasta el día de hoy, han modificado los materiales, hay una infinidad de variedades de osos principalmente, pero también otros animalitos y también siguen sacando réplicas de los primeros modelos que venden bastante caros. 

Así que voy a tratar de guardar bien esta colección de osos y que no se apolillen, a lo mejor en unos años más van a ser toda una reliquia :)

8 comentarios:

  1. Wow!! no conocía la historia, y jamás me hubiera imaginado que fuera tan rara e interesante jaja. me voy a poner a mirar sobre esos osos steiff. Igual prefiero mis peluchitos blandos y suaves jaja

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    1. Siii y más si por el valor de uno me puedo comprar 5 de los lindos y hasta más grandes jajaja.

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  2. Yo sabía la historia de Teddy Roosevelt. La contó en una clase mi profe de Historia Contemporánea y desde ahí que asocio a Roosevelt con cara de oso de peluche. Eso sí, ella (para variar) no contó la historia con contexto previo, así que te agradezco, porque la tenía en mi cabeza como "historia freak, pero inconexa", jajajaja.
    Tremenda colección de ositos. Cuídalos un montón!! Que lindo que tus padres te guarden por años, juguetes que fueron tuyos desde niñ@... tu tienes alguno?
    Abrazos!!

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    1. Obviamente que datos frikis de historia tú ibas a tener jajaja.
      Mi mamá guarda mi primera muñeca creo, ojalá que no la haya regalado.
      Besos!

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  3. También conocía sólo una parte de la historia. La parte gringa (qué raro). Igual no son tan lindos como los actuales, pero para esa época que lindo debe haber sido haber tenido un juguete tan producido.
    En unos años más deberías ir al Precio de la Historia del History, jajajaja, a lo mejor le sacas algo.
    No me gustan los peluches, pero igual se le regalan alguno a mi hijo voy a tratar de que lo guarde hasta grande.

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    1. Nunca he visto ese programa porque no tengo cable... Yo guardo algunos peluches de mis hijos y pretendo dárselos cuando sean grandes y tengan hijos (si es que tienen). Y probablemente estos osos que fueron de su papá tendrán que herdarlos igual yo creo.
      Saludos!

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  4. Están hermosos y se nota que son una reliquia, imagínate en unos años más cuánto va a aumentar el costo.
    Yo conocía la historia del nombre no más, que se llamaban así por Roosevelt.
    Estoy haciendo memoria y no recuerdo haber tenido un oso de peluche en mi infancia y me encanta mirarlos en las tiendas. No me gustan eso sí esos gigantescos con corazones y cosas raras, mientras más simples mejor.

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    1. Creo que cuando yo era chica no se usaban tanto los peluches. Más bien me acuerdo de muñecas, de plástico y trapo, pero de repente se pusieron de moda, aunque los peluches de ahora son como más "desechables". también los prefiero simples.

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