jueves, 2 de julio de 2015

Honestidad

Este es un tema que ya había tocado antes por aquí. La honestidad. A medida que he ido envejeciendo cada vez la valoro más y me da más pena comprobar cuanto se ha perdido entre nuestros congéneres.
Hace unas semanas me pasó algo muy penca, muy penca. Tanto, que me costó mucho hablar de eso y de hecho no se lo he contado a muchas personas, primero porque quería sacarme esa situación de la cabeza, quería olvidarla y hablando de ella no podría hacerlo y los primeros días me tuvo muy afectada. Todavía me afecta, pero ya no me duele tanto, así que decidí contarlo para que mejor se sepa y esto le pueda ayudar a otros para que no les pase lo mismo que a mí.

Yo estaba en X tienda esperando que me atendieran cuando de repente llega un hombre con cara de afligido preguntando si alguien le puede sencillar un billete de $20.000. Yo andaba con plata porque había llevado para pagar lo que me iban a hacer en la tienda y tenía sencillo, entonces le dije que yo podía cambiarle. El tipo salió y yo me quedé buscando la plata en mi porta documentos. Después el hombre entró de nuevo y me pregunta cuanto le puedo cambiar porque él le tenía que pagar a unas personas que le habían hecho un trabajo y necesitaba sencillar 3 billetes. Yo gentilmente le mostré que tenía el dinero y él lo toma y me dice que va a buscar los billetes de $20.000. Yo puse cara de asombro y él me dice, "pero no vaya a desconfiar, cómo me pone esos ojos! Voy ahí afuera a buscar los billetes" y sale y se lleva mi plata y yo estúpidamente lo quedé mirando y él hizo un poco de teatro afuera, mientras yo lo miraba y cuando atiné a salir el tipo se acercó a un colectivo, lo toma y se va...

Cada vez que veo un billete de estos ahora, recuerdo el incidente.


En ese momento me sentí la tontorrona más grande de la tierra. Me habían robado sin ningún esfuerzo, sin amenazarme ni nada $60.000 y había caído de manera tan estúpida! Yo, que siempre me jactaba de ser tan cuidadosa, pero esto me pasó por confiada y por tratar de ayudar a otra persona.

Lo que me da más rabia del asunto, es darme cuenta otra vez como siempre hay gente inventando fórmulas para hacer tonto a otros. Para eso sí hay ingenio y no para cosas constructivas! Me da rabia no poder confiar en el ser humano, porque esto me hace desconfiar más que antes de cualquier desconocido que se me cruce. Todos son potenciales ladrones y eso es lo que me afecta más, esa pérdida de fe en el otro. Yo tuve buena fe, fui ingenua e ilusa, porque pensaba que estaba prestando un servicio que al final fue el "tremendo servicio".

La plata al final yo la podré recuperar, con trabajo honrado, puedo tener esos billetes de vuelta. De hecho la semana pasada llegó alguien que no veía hace más de un año y me pagó una plata que consideraba perdida y ahí pensé que esto se debía a la "Ley de las Compensaciones", pero repito, lo que me duele más es perder la confianza en el ser humano y que mi marido pueda seguir pensando que este defecto de mis compatriotas es lo más feo que tiene mi país y que cada cierto tiempo podamos comprobarlo en carne propia.


10 comentarios:

  1. Te entiendo taaaanto! hace unos años, cuando era bien bien púber, por no querer "ser prejuiciosa" le seguí la corriente a una gitana (ESTUUUUUPIDAAAAA) y sin ningún forcejeo, frente a mis narices, me sacó 5 lucas. Obvio que el robo fue a menor escala, pero estuve mucho tiempo sentida, ya que fue la primera vez que me sentí asaltada (nunca me han asaltado en el sentido estricto gracias a jebús). Además, esas cinco lucas eran de las primeras platitas que me había ganado trabajando ): Me sentí el ser más idiota de Chile por harto tiempo, pero por algo pasan estas cosas! para que aprendamos a la mala que hay que ser un poquitín más desconfiados con los que nos rodean (aunque nos de muuuucha lata).

    Llegué a tu blog por la Cami aka lylableu y lo ameeee jajaja pensamos muy parecido! saludines y besiwis <3

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    1. Hola! Igual a pequeña o gran escala el sentimiento es el mismo y sé que me entiendes :( Además cuando yo era estudiante, 5 lucas eran una fortuna! jajaja. Creo que el hecho de sentirme idiota igual influyó para no contarlo, pero pucha, pequé por tratar de ser buena gente.
      Bienvenida! Voy a ir a ver tu blog también!

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    2. A mi me pasó exactamente lo mismo que a la Damaris! En la primera cita con mi pololo nos robaron 7 lucas unas gitanas -y con nuestro consentimiento- pero teníamos como 15 años y no cachábamos nada de la vida. Yo siempre he pensado lo mismo que tú en cuanto a ser cuidadosa y todo eso, pero creo que a cualquiera le puede pasar, de hecho hasta cuando se me han perdido 2lucas me siento la más pava del universo. Ahora que te roben así es otra cosa y es completamente entendible que no lo hayas querido contar, porque tuve el mismo sentimiento de culpa (y desconfianza después) cuando me pasó lo de las gitanas. Me da pena andar tan "paranoica" por Santiago (porque también me han asaltado), pero esa es la realidad, de hecho yo no salgo sin que me digan "es peligroso, cuidado" en la misma frase, porque he comprobado que ni en los lugares más seguros de santiago, donde hay un guardia por esquina y patrullas, te libras de que te pase algo. En fin, a la que le robaron pudiste ser tú o cualquier otra persona, mucho ánimo!

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    3. Pucha, las gitanas tienen fama de pillas. Una vez intentaron engatusarme y me arranqué. Pucha, Stgo. es como del terror, imagínate que esto me pasó en provincia, en la capital los peligros de que pasen cosas mucho peores son mayores. Pienso en mi hija y me da pánico... pero sabes, todo el tiempo que viví en Stgo. nunca me pasó na de esto. Lo penca siempre me ha pasado acá :(
      Gracias linda!

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  2. Te entiendo, creo que si, lo que mas duele es perder la confianza, pero en algunos paises es asi. No digo Chile, pero en muchos otros - en Francia, por ejemplo, la policia siempre pide a ls personas "cuiden sus carteras, hay ladrones en el metro", en serio. En Brazil, bueno, si que es un lugar donde no se puede tener confianza. Desafortunadamente, yo soy una de las que no confia en nada. Y duele, sabes. Duele pensar que todos, hasta un amigo, te va a robar - como has dicho, no dinero, solo ese sentimiento de poder confiar en las personas. Interesante es que he escrito mi post para lunes y hablo de honestidad, tambien. Tiendas de internet que piden a bloggers que escriban un post, para no pagarlos despues, Me paso eso dos veces ya. Como trabajamos para mantener nuestro buen nombre, quise decir a la gente. Que lastima eso que te paso, que lastima. Y mas, que verguenza un hombre asi, entrar con el proposito de robar. Hacer un teatro y saber que esta robando. Duerme esa gente, en paz? No se. El tiempo pasa, ya vas a pensar en eso como algo lejos, y sabes que tu puedes dormir en paz. Que no te de bajon, tu eres la cierta, el mundo se cambio para peor. Besos, amiga, te deseo un buen jueves, sin bajon.
    DenisesPlanet.com

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    1. Claro, lo que más duele es sentir que no puedes confiar en nadie, a veces hasta en los conocidos tampoco. Eso es lo más triste.
      Leí que harías un post sobre ese tema que mencionas y tengo hartas ganas de leerlo! Qué increíble, por lo menos puedes retirar lo dicho y contar que no son honestos contigo.
      También pensé, "ese hombre podrá dormir en paz sabiendo lo que hizo?" Bueno, no quiero desearle mal a nadie, pero creo que todo mal que uno hace se paga al final así que por algun lado este tipo se acordará de lo mal que me hizo.
      Gracias amiga! besos para ti también y que tengas un lindo fin de semana.

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  3. Pucha Ale que lástima lo que te pasó. Creo que guardando las proporciones, porque a mi técnicamente no me robaron nada -afortunadamente- si perdí algo muy importante: la tranquilidad, cuando me intentaron hacer el cuento del tío por teléfono el año pasado. Cachai que hasta el día de hoy, cada vez que suena el teléfono de la casa y es un número que no reconozco, se me paraliza el corazón y pienso que reviviré toda la pesadilla en la que me tuvieron por hora y media aquella vez. Además uno de verdad se siente tan tonta... y muchos comentarios de las demás personas que te juzgan sin saber, tampoco ayudan mucho... y yo hasta el día de hoy, siento pena y rabia. Onda para mi, esas cosas le pasaban a los abuelitos, pero no, toditos podemos caer. Por eso yo preferí contarlo inmediatamente, quizás así podía ayudar a otros.
    Escribir esta entrada, igual te sirve a largo plazo, de desahogo, de catarsis como le digo yo. Y piensa que al menos a una persona que dejen de engañar por haber leído tu relato, ya será un tremendo aporte.
    Yo igual soy demasiado confiada, me cuesta creer en la maldad intrínseca de las personas y eso varias veces me ha jugado en contra.
    En fin, créeme que al estúpido algún día se le devolverá lo que te hizo, tú trata de estar tranquila cuando alguien se te acerque (porque sí, hasta eso da miedo después U.u.)
    Cariños!!

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    1. Siii, terrible lo que te pasó!! por suerte los malandras no lograron su objetivo. El otro día escuché que le pasó a la Eli de Caso igual y se salvó de entregar varios millones de pesos que le pedían por el rescate de su hija.
      Esta ciudad es chica y yo igual he pensado que si de repente me lo encuentro haría algo, pero igual me da miedo. Qué tal si llega a ser agresivo en tales circunstancias?
      Gracias Aída! Besos!

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  4. No sé porque se me había pasado este post, pero igual decidí comentarte porque te entiendo taaaanto. En serio me pasó algo parecido, un tipo entró al negocio de mi abuela y empezó a comprar un par de cosas, luego me paga con un billete de 20 y me embolinó tanto la perdiz que al final, me dijo que le cambiara, que te cambio, que aquí van 20, que acá no se cuanto y blah, blah y al final me robó 20 mil pesos más la mercadería. Lo más triste del tema es que este negocio era un almacén pequeño que mi abuela puso para tener algo de plata y entretenerse un rato y sentir que alguien es capaz de robarle a una señora de edad me pareció tan abusivo y terrible.
    Y al final esa mentalidad está demasiado metida en nuestra cabeza, o sea pensar en las isapres que cagan a la gente enferma con los planes o la clase política. La verdad hace rato ya que me siento desconfiando de todo el mundo.
    Mucho ánimo a dejar que la vida siga su curso, que en algún momento va a tener que pagar el daño que ha hecho.
    Cariños.

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    1. Qué lata que todo el mundo tiene algo que contar sobre esto... es una pena y una verguenza nacional. De verdad que es lo que más odio de acá, esa sensación de inseguridad por la gente deshonesta que anda buscando la forma de hacer leso a otro. Y tu pobre abuela, más encima que con la edad la gente se afecta más por cada cosa que pasa y fuera de la plata es la sensación penca que queda.
      Y es cierto, no sólo los de abajo roban, igual hay ladrones de cuello y corbata que nos roban de manera "legal".
      Besos!

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