viernes, 14 de marzo de 2014

Marzo


Comienza otro año en este lado del mundo. Es que Enero y Febrero no cuentan, es verano y aunque uno no esté de vacaciones, como la mayoría sí lo está, todo se posterga para ahora, para Marzo. Así que estamos comenzando el año y a mí este mes me provoca una nostalgia tremenda. Nostalgia del verano y los días de relax, de días bonitos y paseos, ropa liviana, de estar con la familia. De comer cosas que se comen en verano no más como sandía y frambuesas frescas y humitas de la mamá.

Otra nostalgia fuerte es de la época del colegio, sobre todo cuando Marzo era significado de reencontrarse con amigas, de comprar uniforme y útiles para el nuevo año escolar, de tardes aún soleadas tomando once en el patio y de llegar a ver el estreno de la teleserie de turno. No tanta nostalgia de la U con sus años estresantes, llenos de temores académicos, siempre con la duda de si me la podría ese año, siempre pensando que el año que se venía era más difícil que el anterior.

No siento nostalgia de comprar útiles a mis hijos y esas jornadas eternas marcando lápices y forrando cuadernos y libros y menos de levantarme al alba para despertarlos para ir al colegio y preparar las colaciones. No, qué bueno que se acabó todo eso, pero la nostalgia de tenerlos en casa es fuerte. Más las otras pérdidas que se han ido sumando hace que se sienta un vacío grande en la casa y no sólo en la casa. No puedo sentirme 100% alegre aunque lo intente.

Además hay tanta incertidumbre en este comienzo de año por lo que viene. Hay tantas cosas que no dependen de mí, que no puedo anticipar cómo se va a desarrollar todo y esa inestabilidad futura me tiene en el aire, sin bases firmes donde apoyarme.

Tampoco ayuda el volver del calor de Santiago, donde todavía el sol calienta bastante, a un invierno en ciernes donde ya se terminaron de un día para otro los días lindos y de frentón ya hay que usar botas, chaqueta y hoy por primera vez sacar una bufanda de lana porque el pañuelo ya no era suficiente.

 
Yo sé que después se me pasa, aunque este año es especialmente fuerte la nostalgia. Hay que seguir dándole no más, así que a tirar pa'arriba, no queda otra ;)

lunes, 24 de febrero de 2014

Errores que cometo cuando busco ropa

Cuando miro ropa suelo tener actitudes de cabra chica y ya van muchos años en que mi mamá no me compra la ropa, pero sigo cometiendo los mismos errores de siempre.

1.- Me voy derecho a lo más llamativo, colorinche, con brillos, dorados, plateados, pedrería, lentejuelas, flores...



 
 
 Me gustan estas cosas, las encuentro bonitas, pero sé que no me las pondría jamás, para salir por lo menos.

2.- Elegir lo que en el colgador tiene bonita forma.


Generalmente lo que en el colgador se ve armónico, estilizado y encantador no pasa la prueba del probador. O no me entra o me queda apretado o resalta los defectos. Y lo que es de mi talla en el colgador no se ve tan bonito jajaja.

3.- Ignorar las prendas de un solo color. Me llaman la atención los estampados y después me encuentro con muchas prendas que no puedo combinar.

 

En este caso no se ve tan mal flores y escocés, pero no sé si haría esa combinación en mi vida diaria en realidad.

4.- No tomar nota de qué tipo de prendas son más sentadoras aunque en la vitrina no me llamen la atención.

Muchas veces me ha pasado que de casualidad me pruebo algo que originalmente no encontré bonito y después al verlo puesto descubro que se ve re bien. Me ha pasado con vestidos, poleras, zapatos, con todo en realidad.
 
5.-Irme derecho a lo que tiene descuento. Mientras más tiempo lleva algo en oferta menos variedad y tallas quedan. A veces está tan buena la oferta que me ha pasado encontrarme comprando tallas más grandes para después ajustar en la casa o con fallas que después arreglaré. Aún tengo cosas guardadas a la espera del bendito arreglo :(
 
 
 
6.- Siempre, pero siempre, siempre me pasa que me compro los jeans de una talla que según yo están justos y después se ponen bolsudos... aunque sean muy apretaditos al probármelos y que los sienta casi chicos, ya antes de un mes los siento sueltos de atrás. Uno los lava y se apretan, pero al rato de usarlos ya están sueltos de nuevo... cómo lo hacen esas mujeres a las que los jeans siempre les quedan ajustados?
 

 
 Por lo menos me quedo más tranquila pensando que los jeans muuuuy apretados hacen mal...
 
 
 







jueves, 20 de febrero de 2014

Fue largo el camino


Y llueve...
 


 
Después de un día de lluvia se apaga para siempre su débil llama y al otro día sale el sol. Va a llegar otro invierno, pero sólo para nosotros. Encenderemos el fuego para calentar nuestros huesos y recordaremos su risa y sus días buenos.
No te preocupes, nos vamos a reunir en un tiempo más y ella también estará y se acordará de esos muchos años.  
 
 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Lavanda Casa de Té

Hace un buen tiempo que tenía pendiente una entrada con fotos que fui postergando y postergando porque no tenía tiempo de pasar las fotos de diferentes fuentes al computador. Yo antes ya había escrito sobre la Lavanda Casa de Té, pero creo que nunca había tomado muchas fotos. Ahora por fin logre pasar unas al PC que estaba guardando desde Diciembre y aprovecho de subirlas después de mi primera visita a la Lavanda este año ahora en Febrero. La Maca andaba en el sur, muy cerca y me contaba que no había podido ir a este lugar porque es complicado llegar si uno anda a pie así que le ofrecí llevarla porque estando acá es un pecado no pasar a conocer este Salón de té.
En la página ellos piden que por favor uno no tome fotos dentro, una piolita por ahí siempre se puede si la cosa yo creo que ellos quieren evitar es que cada visitante transforme la ocasión en una sesión de fotos que incomode a los otros clientes.
Fuera no hay ninguna restricción, no se nota?

Cuando uno llega se encuentra con esto que era un antiguo taller del papá de la dueña, refaccionado y acondicionado para transformarlo en lo que es hoy.



Por detrás del salón de té hay un campo de lavanda que en Diciembre estaba en flor. El salón hace un tiempo fue ampliado por este sector y en Diciembre estaban aún terminando una terraza techada donde ubicar mesas al aire libre.

Por dentro las mesas y sillas en blanco hermosamente decoradas con vajilla de porcelana y copas, además de detalles como manteles y flores en colores pastel.


La vedette es claramente la carta de tés de diferente tipo y color con distintas especias servidos en lindas teteras de porcelana y lo novedoso es la limonada con lavanda que sirven por cortesía de la casa. Esta era de color rosado porque en esa época estaba hecha con flores de lavanda que le daban ese color.


                  La repostería siempre es fina y de cuidado aspecto y presentación.






 
 


Aaaaaaahhh!! la lavanda... creo que no me canso de mirarla, olerla y tomarle fotos.

 Al fondo el Lago Llanquihue







                                        
          Esa vez había un par de perritos bien amistosos.

 


 
            
Y más lavanda... Esa vez había mucha flor, pero ahora en Febrero ya quedaban poca, dando paso a las semillas que tienen un aroma mucho más intenso. Al estar afuera se podía sentir los beneficios de respirar ese olor que claramente es muy relajante.






Esta imagen es de ahora en Febrero. La terraza que estaban terminando en Diciembre ya está lista, pintada de blanco. Las lavandas listas para la cosecha.
 
                En el lugar ofrecen arriendo de bicicletas y cabalgatas por el campo.


Los cerezos estaban cargados de cerezas chiquititas, pero acá claramente las frutas no eran las protagonistas.
 
Sorry por repetir tantas fotos de lavanda...

martes, 28 de enero de 2014

Lástima que terminó...

Estoy triste, me siento viuda. Hoy en las noticias escuché que La otrora Feria del Disco, actual Feria Mix quebró y cerró todos sus locales. Acá llegó a tener 2. Ahora tenía uno que pasaba vacío. Yo hace tiempo que presagiaba que eso pasaría, pero esperaba que aguantara otro poco.



Y es que los precios eran demasiado altos. Varias veces me pasó que vi un CD en el Jumbo a mitad del precio que tenían ellos y los libros igual estaban más caros que en la Feria del Libro. Yo siempre pensé que la mejor estrategia para salir adelante era bajar mucho los precios, así la gente que acostumbra a piratear podría pensar que por un poco de plata más valdría la pena tener un CD o DVD original y no una copia de mala calidad, pero parece que para palear la baja de las ventas subían los precios a ver si compensaban en algo las pérdidas.

Sé que tiene que ver con el fin de una era, pero siempre me han costado tanto los cambios y yo por más que baje algunos archivos digitales, no lo comparo con tener los discos físicos, sobre todo de mis artistas favoritos. Además yo le otorgo un gran valor al arte de cada disco. Me encanta cuando traen un mini librito con las letras, con fotos y con algo original de parte del artista, como dedicatorias, letra manuscrita de él y otros bonus. Así que yo no dejo de comprar CD y antes eran cassettes (caída heavy de carné jajaja). Me acuerdo cuando sólo estaba la del Paseo Ahumada en Santiago y como paseaba a vitrinear cada vez que podía cuando estaba en la U, viendo qué novedades había y juntando pesito a pesito para comprar algo de vez en cuando.

Igual debo reconocer que yo era una esposa infiel, porque apenas tenía viaje u otra oportunidad de comprar más barato lo hacía. En Argentina era el paraíso ya que los discos son mucho más baratos que acá porque no tienen un impuesto tan alto. Lástima que la última vez que fui, el 2012 Musimundo, que era el equivalente a nuestra Feria Mix, había mutado a una tienda de de venta de artículos electrónicos y línea blanca y había disminuido enormemente su sección de música, películas y libros. Y alcancé a ir a EEUU cuando existía la librería Borders que tenía un gran surtido de música y películas, pero al año siguiente había quebrado también, aunque para los gringos no fue tan terrible porque tienen Amazon que más encima les envía a domicilio gratis así que ni necesitan tiendas físicas de estos rubros. El año pasado cuando fui a NYC pude ver los vestigios de lo que fue Virgin, una megastore de este rubro que quebró hace años. Cambia todo cambia... quebró Blockbuster, ahora Feria Mix, qué viene para los próximos años?

Todavía me queda el Jumbo para comprar uno que otro CD acá, lo demás tendré que hacerlo online, pero no puedo dejar de sentir tristeza porque parece que con ella se acaba algo más que una tienda de discos y libros. Bye juventud!

 

jueves, 23 de enero de 2014

Receta Budín de pan dulce

Si en tu casa se acumula tanto pan añejo como en la mía esta es una buena idea para usarlo. No sé si es una especialidad alemana, pero yo lo aprendí de mi suegra, ella lo llama Brotauflauf.



Ingredientes

-3 ó 4 marraquetas añejas
-2 manzanas
-300 ml leche
-2 huevos
-Azúcar (no sé exactamente la cantidad, pero es aprox. una taza)
-Canela en polvo

El pan se corta en rodajas finitas y las manzanas también. Es más fácil para cortar las manzanas usar uno de esos rayadores que trae por el lado unas ranuras alargadas con las cuales uno puede rebanar la manzana en rodajas bien finas. Aparte se mezcla la leche con los huevos y 3 cucharadas de azúcar.
Luego en un molde enmantequillado se pone primero una capa de rodajas de pan, encima se le pone un poco de mezcla de la leche con los huevos y azúcar, en seguida se pone una capa de manzana y se espolvorea con un poco de azúcar y canela. Si las manzanas fueran de esas verdes bien ácidas se les pone más azúcar. Se siguen alternando las capas de pan y manzana hasta terminar con una capa de pan. Opcional es ponerle unas hojuelas de mantequilla encima y de todas maneras se lleva al horno a 180° C por unos 20 minutos. El pan debe estar encima dorado, a mí se me anduvo tostando demasiado esta vez.

Se sirve bañado con abundante salsa de vainilla la cual se puede hacer con leche, maicena, esencia de vainilla y azúcar, pero yo compré un sobre de crema pastelera en polvo Gourmet y se la agregué a medio litro de leche fría y la batí en frío y quedó bastante bien. La consistencia es mucho menos espesa que la de la crema pastelera por eso yo le agregué tanta leche. El sobre que compré era para una taza y media de leche, pero obviamente al echarle más leche queda más líquida.


 
No sé si se ve muy apetitoso, pero estaba muy rico!! ;)


viernes, 17 de enero de 2014

Lost


Esta entrada no tiene nada que ver con la serie de televisión, sólo me gustó el título corto ;)

Hoy nuevamente perdí mucho tiempo en la mañana buscando algo. Ayer en la tarde me puse un colgante que combinaba con una pulsera y hoy en la mañana de pronto me miro al espejo y me acuerdo del colgante y que no recordaba habérmelo sacado en la noche y partí corriendo a buscarlo a la cama a ver si se me había caído ahí, pero no estaba. Entonces empiezo a pensar cuando fue la última vez que me lo vi puesto y a repasar cada una de mis actividades de la tarde tratando de recordar si lo tenía o no. Desde que me lo regalaron que sentía que el broche no era seguro y pasó lo que tenía que pasar. Espero que en una segunda búsqueda en mi casa aparezca, sino, significa que lo perdí en la calle... :(

Esto es algo tan recurrente en mi vida... Todo el tiempo estoy buscando algo perdido. Aparece una cosa y se me pierde otra. No sé si le doy mucha importancia a estos detalles, pero me di cuenta es una constante el hecho de tener algo extraviado.

http://delicionesdelius.blogspot.com/2010/08/cosas-perdidas.HTML

Muchas veces me ha pasado que miro 50 veces un lugar buscando y no encuentro nada y de repente voy a verlo de nuevo y ahí estaba y seguro que había estado siempre.

Casi nunca han sido cosas tan valiosas. Sólo una vez me pasó que me puse un anillo y de repente me miro la mano y no estaba! Busqué todo el día, hasta di vuelta varios basureros y no aparecía por ningún lado y esto me pesaba más porque era un anillo más valioso. Ya me había resignado a perderlo cuando al día siguiente voy a sacar una bolsa de cerezas del refrigerador y ahí entre medio veo el brillo del metal... Claro, seguro que después del almuerzo el día anterior metí la mano a la bolsa para sacar unas cerezas y como en ese momento el anillo estaba medio suelto se me cayó ahí y estuvo todo un día en el refri.

Sé que mucho de todo lo que me pasa se debe a que soy distraída.  A veces hago cosas automáticamente y no me doy cuenta. Me ha pasado muy seguido que no me acuerdo dónde puse el ticket de estacionamiento y después revuelvo toda la cartera tratando de pillarlo y de repente me acuerdo que está en mi bolsillo. Así que ahora trato de guardarlo en forma bien conciente y ponerlo en un lugar muy seguro donde no se va a perder fácilmente.

Estoy dejando mi imagen por el suelo confesando estas cosas tal vez, pero me queda el consuelo que no soy la única porque mi marido suele pasar mucho tiempo buscando cosas también, aunque a él le cuesta reconocer que está buscando algo. Una vez perdió las llaves de la casa y jamás aparecieron y otra se fue a Stgo. en auto y en mitad del viaje me llama porque no encuentra los documentos. Los ubiqué en la casa  y se los tuve que mandar, pero se salvó que no lo controlaron los carabineros en la carretera. Siempre me extraña cómo puede recordar por siempre algunas cosas puntuales, pero cuando uno le pregunta qué comió ese mismo día al almuerzo no tiene idea. Eso se llama memoria selectiva y creo que a él le influye a la hora de perder objetos. A mí no sé, yo creo que mi memoria reciente es mejor y las cosas con el tiempo se me van olvidando, pero mis pérdidas no siempre tienen que ver con esto o la desconcentración.

Para muestra otro botón. Acabo de encontrar una película que hace semanas busqué por toda la casa sin poder encontrar. Ya estaba pensando que estaría en casa de cierta persona amiga de lo ajeno cuando hace un rato buscando otra cosa en un mueble lo primero que veo es la película... y juro que ese mueble lo abrí mil veces buscando antes. Eso también me pasa mucho, me doy por vencida buscando algo y luego aparece cuando busco otra cosa. El tema es que yo SIEMPRE tengo algún objeto perdido.

 
 
Acabará un día esta sucesión de pérdidas en mi vida? Espero que sí aunque ya casi las tengo asumidas como una consecuencia de estos tiempos no más. Paciencia es mi máxima ;)

martes, 14 de enero de 2014

Yo y los perros

Esta soy yo. Tengo 5 años y estoy jugando al caballito. El caballo se mueve brusco, pero no encuentro de dónde afirmarme y me agarro de sus orejas, el caballo gime, corcovea y me bota, yo lo reto y le doy una palmada en el lomo y me voy a jugar con barro mejor, los perros no son buenos caballos.
Me crié en una casa con patio grande donde siempre hubo perro. Recuerdo mi niñez jugando en el patio y mi perro acompañándome siempre y era tan dócil que me dejaba hacerle cualquier cosa, hasta jugar al caballito, pero un día murió y fue triste así que estuvimos un tiempo sin perro hasta que llegó otro cuando yo ya estaba más grande, uno tipo golden retriever, peludo y amarillo. El problema es que llegó a la casa siendo adulto y yo le tenía miedo. Mi papá pasó varias tardes enseñándome cómo acercarme a él y a que le perdiera el miedo, le ponía un collar y la correa para llevarlo de paseo y yo era quien lo sostenía, pero no me enseñó que no podía acercarme por atrás porque un día que fui confiadamente a tocarlo él se dio vuelta y me mordió la mano.

Después de esa experiencia el perro se fue. Mi papá lo regaló y no debe haber sido tan traumático para el perro porque alcanzó a estar poco tiempo con nosotros en realidad.

Más adelante hubo dos perros más en la casa, un pastor alemán que mientras fue chico era amoroso, pero al crecer se puso cargante, arañaba las piernas y quería morderte para jugar y después uno chico y gruñón que se ponía nervioso con los niños chicos y ladraba mucho.

En eso me fui de la casa para tener la mía propia y mi miedo a los perros de pronto creció demasiado y no me explico cómo. Mi marido me decía que no era normal que si yo veía venir un perro en la vereda prefiriera cruzar al lado contrario para no enfrentarlo o que me pusiera tan nerviosa si un perro se me acercaba.

Entonces mi marido me regaló un cachorro, pero no encontró nada más y nada menos que un cachorro de Doberman...


La idea era que le perdiera el miedo a los perros, pero mi perra creció y yo no le tenía miedo a ella, pero a los demás perros seguían temiéndoles. No, no fue la solución.

No hay caso. Todos me dicen: "si les demuestras miedo se dan cuenta y es peor", "los perros huelen la adrenalina", " mi perro no muerde, nunca ha mordido a nadie", "es mansito, deja que te huela para que te conozca"... Y yo no es que pueda encender y apagar el miedo para no secretar adrenalina, no puedo controlarlo, me dan miedo no más. Y ojo, que todos los perros no me dan miedo, hay ciertas razas y tamaños críticos como los pastores alemanes por ejemplo. Los perros más chicos no me dan miedo y no tengo problema en pasar por el lado en la calle, pero no si su actitud es altamente activa o me ladra directamente a mí. 

Qué daría yo por no tener este miedo y poder caminar tranquilamente por cualquier lugar sin ningún temor, como mi hija que se acerca a cada perro que ve en la calle a hacerle cariño, pero no puedo. Una vez una amiga española me comentaba que no sabía cómo podía yo vivir en Chile siendo de esta forma, habiendo tanto perro callejero en cada ciudad y yo no sé, tengo mala pata no más. A lo mejor debería haber nacido en algún país donde los perros en la calle sólo anden con correa con sus dueños al lado aunque yo creía que esto podría ser posible en Alemania por ejemplo, fue ahí donde tuve que aguantar perros con sus dueños dentro de un cajero automático y el perro queriendo subirse encima de mí en ese reducido espacio o echados bajo la mesa en un restaurante.

Hubiera sido diferente si me hubieran criado así?


La mamá de este pequeño dice que su hijo duerme mucho mejor con el perrito al lado y le toma fotos que sube todo el tiempo a Instagram. A esa edad yo tampoco tenía temor, pero ahora realmente no sé por qué soy así. Algún consejo?